Verema/vendimia de 1956

Més de 60 anys separen a aquesta imatge de la dels nostres dies. 63 per a ser exactes. A Torelló vam començar a treballar la viticultura en 1395 i va ser més de sis segles després, en 1951, quan el nostre avi ( i 21ª generació de la família) va començar amb l’embotellat dels vins i espumosos. Fins llavors ens vam dedicar en exclusiva a la viticultura i al vi a doll.

Aquesta foto va es va fer en plena verema de 1956, en la “Vinya Mariets”, parcel·la de 3,5 hectàrees on avui trobem uns dels millors xarel·lo de la nostra finca. D’aquestes vinyes, replantades en 1986, surt un dels vins base per als nostres escumosos de qualitat Gran Torelló i Torelló 225. Les nostres “joies de la corona” neixen del cupatge de les tres varietats històriques dels escumosos del Penedès: xarel·lo, macabeu i parellada.

A Torelló sempre hem estat conscients del gran patrimoni històric amb el qual tenim la sort de comptar. I per si se’ns oblida, les fotos ens ho recorden. Aquesta imatge ens fa volar en el temps  però alhora ens retorna a l’actualitat. Molt ha canviat tot, i ara comptem amb grans avanços tecnològics i enològics en el nostre celler, però també fa temps que hem anat tornant als nostres orígens. Ara com llavors, recol·lectem tot el raïm a mà i en petits recipients. I ho fem en família.

Vendimia de 1956

Más de 60 años separan a esta imagen de la de nuestros días. 63 para ser exactos. En Torelló  empezamos a trabajar la viticultura en 1395 y fue más de seis siglos después, en 1951, cuando nuestro abuelo (y 21 generación de la familia) comenzó con el embotellado de los vinos y espumosos. Hasta entonces nos dedicamos en exclusiva a la viticultura y al vino a granel.

Esta foto fue tomada en plena vendimia de 1956, en la “Viña Mariets”, parcela de 3,5 hectáreas donde encontramos unos de los mejores xarel·los de nuestra finca. De estas viñas, replantadas en 1986, sale uno de los vinos base para nuestros espumosos de calidad Gran Torelló y Torelló 225. Nuestras “joyas de la corona” nacen del coupage de las tres variedades históricas de los espumosos del Penedès: xarel·lo, macabeo y parellada.

En Torelló siempre hemos sido conscientes del gran patrimonio histórico con el que tenemos la suerte de contar. Y por si se nos olvida, las fotos nos lo recuerdan. Esta imagen nos hace volar en el tiempo y a la vez nos devuelve a la actualidad. Mucho ha cambiado todo y ahora contamos con grandes avances tecnológicos y enológicos en nuestra bodega, pero también hace tiempo que hemos ido volviendo a nuestros orígenes. Ahora, como entonces, recolectamos toda la uva a mano y en pequeños recipientes. Y lo hacemos en familia.

1958: Primer premi rebut a Torelló/ Primer premio recibido en Torelló

Avui fem la vista enrere fins a 1958. Al maig d’aquell any Torelló rebia, de mans del Museu del Vi de Vilafranca del Penedès, el seu primer reconeixement institucional. 

Set anys abans, en 1951, el nostre avi – i 22a generació de la família de viticultors – Francisco Torelló, es va llançar i va apostar per la modernització i industrialització del celler. Va començar  amb l’embotellat dels vins i va ser quan va néixer l’empresa Torelló, tal com la coneixem avui dia. 

A l’actualitat pengem amb orgull aquest diploma en una de les parets de la nostra sala de tastos. Des de llavors hem anat rebent diferents premis i reconeixements pels nostres vins i escumosos i per la nostra trajectòria, cosa del que estem molt agraïts. Sempre és un honor rebre’ls, però el primer per a nosaltres, sempre serà una miqueta més especial.

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Hoy echamos la vista atrás hasta 1958. En mayo de aquel año Torelló recibía, de manos del Museo del Vino de Vilafranca del Penedès, su primer reconocimiento institucional.

Siete años antes, en 1951, nuestro abuelo – y 22ª generación de la familia de viticultores – Francisco Torelló, se lanzó y apostó por la modernización e industrialización de las bodegas. Empezó entonces con el embotellado de los vinos y fue cuando nació la empresa Torelló, tal y como la conocemos hoy día.

En la actualidad colgamos con orgullo este diploma en una de las paredes de nuestra sala de catas. Desde entonces hemos ido recibiendo distintos premios y reconocimientos por nuestros vinos y espumosos y por nuestra trayectoria, algo por lo que estamos muy agradecidos. Siempre es un honor recibirlos, pero el primero, para nosotros, siempre será un poquito más especial.

Corpinnat

Como muchos ya sabéis, hace algo más de un año, cinco bodegas del Penedès fundamos la marca de espumosos de calidad Corpinnat. Ahora ya somos nueve y parte de nuestro día a día lo dedicamos a explicar qué es Corpinnat y qué valores y principios se mueven detrás.

Cuando parecía que lo complicado iba a ser explicar esto, nos sorprendió muy gratamente ver cómo la mayoría de gente lo asimiló y entendió rápidamente y además de una manera muy “natural”. Podría decirse que ya lo estaban esperando. ¿Lo mejor? ver el buen recibimiento que hemos tenido, el gran apoyo y el impulso que nos seguís dando. Aún así, sabemos que todavía queda mucho camino por recorrer. Ahora bien, qué pasa con el nombre, ¿de dónde sale Corpinnat?

Una palabra que a primera vista parece extraña, al dividirse cobra rápidamente todo su significado. COR (Corazón) – PINNAT (raíz etimológica del topónimo Penedès) – NAT (nacido); es decir: CORAZÓN – PENEDÈS – NACIDO, o dicho de otra manera “Nacido en el corazón del Penedès». Uno de nuestros principales valores, el origen, el vincular unos vinos espumosos a un terroir, a unas variedades, a unos compromisos, a una historia y a una cultura vitivinícola. Visto así, se entiende más fácilmente ¿no?

Torelló indica la fecha de degüelle en sus botellas de Corpinnat

El degüelle es la última acción que se lleva a cabo en el proceso de elaboración de un vino espumoso de calidad producido por el método tradicional. Consiste en extraer las levaduras, o lías, que quedan dentro de la botella después de haber realizado la segunda fermentación.

Tras la fermentación y crianza de los espumosos, las levaduras que quedan en el interior de la botella deben ser extraídas para que los vinos salgan al mercado limpios y transparentes. Mediante el proceso de removido, las levaduras son transportadas por gravedad hacia el cuello de la botella y con el degüelle se destapará la misma para expulsar esas levaduras restantes. Acto seguido se procederá a añadir el licor de expedición (en su caso) y a colocar el tapón de corcho tradicional.

Desde hace unos meses Torelló incorpora la fecha de degüelle en las contraetiquetas, con indicación de mes y año. Con ello se pretende dar más información al consumidor. Tras el degüelle y posterior encorchado se hace necesario que el vino espumoso se recupere -por un periodo no inferior a tres meses- del acto brusco que supone destapar las botellas después de años criándose en la tranquilidad de la bodega. Durante ese tiempo se integrará el carbónico y el licor de expedición, en el caso de que lo lleve.

Torelló se dedica desde hace décadas a la elaboración de vino espumoso de larga crianza y entendemos que la evolución posterior en botella tras el degüelle es totalmente recomendable. Nuestros espumosos están preparados para ello, ya que fueron elaborados con vinos base con gran capacidad de envejecimiento y, tras el degüelle, ganarán en complejidad.

Un dulce antojo

Como bien dice el filólogo y sommelier Lluís Romero, “los vinos dulces son el gran tesoro olvidado de la viña catalana. Se elaboran algunos fascinantes y emocionantes, pero desafortunadamente, con demasiada frecuencia, pasan desapercibidos”. En esta ocasión nosotros estamos muy contentos de que no haya pasado precisamente eso y que nuestro Vittios Merlot 2012 salga publicado en su libro “Los mejor vinos dulces de Catalunya”. Todo un honor aparecer con este dulce “tesoro” de uva 100% merlot y con crianza mínima de un año en barrica y dos en botella.

En palabras de Romero: “Este merlot dulce es una buena muestra de toda la voluptuosidad de la que es capaz el varietal. Transmite una sensación muy intensa de dulzor, pero no empalaga. Es goloso como un caramelo de cerezas, pero equilibrado y intenso como los grandes vinos dulces”.

A nosotros ya se nos antoja acompañarlo con unas pastas o un buen chocolate fondant. ¡Salud!